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jueves, 10 de mayo de 2012

La Iglesia Católica ¿Asumirá responsabilidades por secuelas eternas?


Hoy leo la noticia: “Un falso cura ejerció durante 7 años en una parroquia sevillana”. Y en el artículo leo que según la conferencia episcopal: “En el caso de la eucaristía, la penitencia y la unción de enfermos, son «actos inválidos pues requieren la potestad del Orden».

Yo me pregunto: en el caso de confesiones de pecados mortales ¿estos no estarán perdonados”. ¡¡Vaya faena!!, un feligrés que hubiera confesado un pecado mortal o hubiera sido extremaunciado y falleciera posteriormente, ¡¡está condenado al infierno por TODA la eternidad!!.

Pienso que los familiares de fallecidos católicos que hubiesen sido confesados o extremauciados por ese falso cura que aceptó el Obispado de Sevilla, deberian solicitar por la via civil una indemnización por los daños causados, que en este caso desbordan el término “secuelas permanentes”  o sea para toda la vida, para entrar en el término “secuelas eternas" o sea permanentes para toda la eternidad”. Pienso que no debe ser muy bueno estar condenado por toda la eternidad al Infierno. Con el añadido de una increible afectación anímica para sus familiares y allegados que deberían decidir en el caso de querer ir al cielo, no volver a encontrarse con el familiar condenado o aceptar ir al infierno para poder realizar el reencuentro.

Como pueden ustedes imaginar la indemnización debería ser muy importante, por tanto desde aquí animo a que en los casos descritos se realize una demanda civil al Obispado de Sevilla y subsidiariamente a la Conferencia Episcopal Española y el Vaticano. 

Si saliera bien me podeis invitar a un refresco con chips por la idea.